
Desde las estaciones de tratamiento hasta el grifo del usuario, Canal de Isabel II dispone de una serie de instalaciones que aseguran el mantenimiento del servicio de forma continuada y con la presión requerida.
Este conjunto de instalaciones está compuesto de grandes conducciones, depósitos reguladores y estaciones elevadoras y, finalmente, la red de distribución cercana a los 14.442 kilómetros.